5 años Bajo el Mar

Luego de 8 transmisiones diarias de Frozen, recreación de diálogos y memorización de canciones, todos asumimos que ese sería el tema elegido para el cumpleaños número cinco de la sobrina favorita. Nadie contaba con que, por allá de diciembre, la princesa Ariel regresara a los charts de popularidad en la casa.

Sí, Ariel. La Sirenita. Como en 1989. Old school.
Chivísima la verdad, que existan películas tan atemporales que logren que uno bondee (y no se sienta tan pasado de moda) con los enanos. *Agradece públicamente a Disney Channel*.

Otra cosa chiva de La Sirenita (la peli) es que tiene 25 años, como yo.
(¿Alguien me creyó esa?)
 

Lo que más me gusta de estas fiestas, es que la familia siempre se une a colaborar con su talento: servir comidas, recibir gentes, entretener masas. Yo siempre caigo en el comité de decoración y documentación, así que ahí estuve un rato jugando de Tania Barth (para quienes no la conocen, también pueden realizar la búsqueda con los siguientes keywords: "DIY mom", "Costa rican Martha Stewart").

En la cápsula de Fernando, luego de estar en cuarentena, salió a la luz pública y la pasó increíble celebrando los 5 de Fabi y los 6 de él. Ellos dos son sus personas favoritas en este momento:

Fabi está a un año de que no le alcancen los dedos de la mano para decir cuántos cumple (y a que quede totalmente marcada de por vida, según Freud).
Me pone feliz y triste: Por un lado, ya está tan grande e independiente como para hacer la mayoría de cosas sola. Por otro, sigue siendo tan joven como para mentir o disimular. Si no, vean como reaccionó cuando le regalaron una Barbie de Maléfica:

¡Felices cinco, Sirenita!