Quinto Aniversario de Jime y Tania

Hasta hace unos meses Frozen, no era más que mi canción favorita de Madonna.
Luego llegó mi sobrina Fabiana a introducirme en la última producción de Diseny/Pixar. A pesar de que confío ciegamente en esa fusión, debo confesar que mi primera reacción fue: "Qué cansada otra película de Princesas".

Pero no es tan mala. En general tiene cosas chivas. Seamos honestas, si yo tuviera cinco años también querría una fiesta con tema de Frozen. Sobre todo, querría una mamá como Tania, que se tomara personal cada una de mis celebraciones.

Ya les he hablado antes de Tania, pero todavía no me he cansado (yo les aviso).

Hay una novedad, creo haber dado con la razón por la que la admiro tanto: me recuerda a mis mamás (tengo dos, pero no porque sean una pareja gay, no soy tan moderna. Luego les cuento porque este paréntesis ya se hizo demasiado largo).

Tania is all about the details.
No les tengo que contar mucho, porque tengo fotos que lo hacen por mi.
No puedo decir lo mismo de los cumpleaños y celebraciones que mis mamás me planearon cuando era chiquitita (tengo fotos mentales, que es mejor).

Volvamos un momento al cumple de Elsa, eh Jime.
¿Por dónde empiezo? ¡Es que estaba peinada igual! Tenía un vestidito celeste y hasta los zapatos cristalosos de la película. El mejor accesorio: la actitud.
Quien conoce a Jimena sabe que nació princesa.

Fue vacilón porque llovió un montón y por un buen rato los chiquillos se tuvieron que entretener con actividades indoors (mis favoritas). Decoraron coronas, astas de renos y galletas. Hay que ser mamá o teacher para tener planes B para todo. Tania es las dos.

Después de la tormenta, no vino la calma.
Alelito (de él nunca les he hablado, pero tengo mucho qué decir) y Ale (sí, todos nos llamamos igual) armaron un trampolín y la fiesta pudo retomar el curso acelerado que supone una celebración de cinco años.

Llegó el segundo mejor momento: el queque (el primero es la piñata, obvio).
No se puede festejar un lustro sin lustre (¿vieron lo que hice ahí?) y sospecho que Hola Cupcakes tuvo todo que ver con eso.

En fin, una fiesta soñada.
Jime era la que festejada, pero Tania fue la que cumplió.
Yo sé que ella no es una mamá que pase desapercibida, pero las mamás merecen todas las menciones del mundo.

Jime del futuro,
Si está leyendo esto:
1. ¡Qué jeta que todavía este blog exista!
2. Vaya corriendo, le da un abrazo y un beso a su mamá y agradézcale cada cosa que ha hecho por usted. 

Mamás mías del futuro,
Dénse por aludidas 100% con este post.

Yo del presente,
Ya pasó su hora de dormir.